Edemas, Derrames, Hiperemia y Congestión

La salud de las células y los tejidos depende de una circulación intacta que aporte oxígeno y nutrientes, y elimine los residuos celulares. En condiciones normales, las fuerzas hidrostáticas y coloidosmóticas están equilibradas. Un desequilibrio en estas fuerzas provoca la acumulación de líquido intersticial (edema) o en cavidades corporales (derrame).

Fisiopatología del Edema y los Derrames

El desplazamiento de líquido entre el espacio vascular y el intersticial obedece a las fuerzas de Starling. Cuando la tasa neta de movimiento de líquido supera la capacidad del drenaje linfático, el líquido se acumula.

Los líquidos acumulados se clasifican fisiopatológicamente en dos categorías principales:

Causas Principales de Edema

Hiperemia y Congestión

Ambos procesos implican un aumento del volumen sanguíneo en un tejido particular, pero sus mecanismos y consecuencias son diferentes.

  • Hiperemia: Es un proceso activo causado por dilatación arteriolar (ej., ejercicio en el músculo esquelético o inflamación aguda). El tejido adquiere un color rojo (eritema) debido a la ingurgitación con sangre oxigenada.

  • Congestión: Es un proceso pasivo originado por una reducción del flujo de salida venoso de un tejido. El tejido adopta un color azulado-rojizo oscuro (cianosis) por la acumulación de hemoglobina desoxigenada.


Hemostasia Normal y Trastornos Hemorrágicos

La hemostasia es un proceso estrechamente regulado que mantiene la sangre en estado líquido y, simultáneamente, permite la formación rápida de coágulos localizados en sitios de lesión vascular.

Etapas de la Hemostasia

  1. Vasoconstricción arteriolar: Ocurre casi de inmediato por mecanismos reflejos neurógenos y la secreción de endotelina (potente vasoconstrictor derivado del endotelio). Es un efecto transitorio.

  2. Hemostasia primaria (Tapón plaquetario): La rotura endotelial expone el factor de von Willebrand (vWF) y el colágeno subendotelial. Las plaquetas se adhieren, se activan cambiando de forma, liberan sus gránulos (ADP, TxA2TxA_2) y se agregan para formar el tapón primario.

  3. Hemostasia secundaria (Depósito de fibrina): El endotelio lesionado expone el factor tisular. Este activa la cascada de coagulación culminando en la generación de trombina, la cual escinde el fibrinógeno en fibrina insoluble, estabilizando el coágulo.

  4. Estabilización y reabsorción del coágulo: La fibrina polimerizada se contrae. Se activan vías contrarreguladoras (ej. activador del plasminógeno tisular, t-PA) para limitar el tamaño del coágulo y eventualmente disolverlo.

El Rol Crítico de las Plaquetas

Las plaquetas dependen de múltiples glicoproteínas de superficie para llevar a cabo su función:

La activación plaquetaria es estimulada por sustancias liberadas de sus propios gránulos densos, como el ADP y la síntesis de tromboxano A₂ (TxA2TxA_2). La aspirina previene la trombosis al inhibir la ciclooxigenasa, enzima clave en la síntesis de TxA2TxA_2.

La Cascada de Coagulación in vivo

A diferencia de los tubos de ensayo (donde se divide en vías intrínseca y extrínseca) , la coagulación in vivo es detonada casi exclusivamente por la vía del Factor Tisular.

El Endotelio: Balance Procoagulante y Anticoagulante

El endotelio sano inhibe activamente la trombosis mediante la liberación de prostaciclina (PGI2PGI_2) y óxido nítrico (NO) (que inhiben plaquetas) , y expresando trombomodulina.

Manifestaciones de Trastornos Hemorrágicos

  • Alteraciones de hemostasia primaria: Presentan hemorragias mucocutáneas pequeñas como petequias (1-2 mm) o púrpura (3\ge 3 mm). Son clásicas en la trombocitopenia o enfermedad de von Willebrand.

  • Alteraciones de hemostasia secundaria: Presentan hemorragias en tejidos blandos profundos o articulaciones (hemartros), típicas de deficiencias de factores (hemofilias).


Trombosis y Coagulación Intravascular Diseminada

La trombosis patológica resulta de desequilibrios en el sistema hemostático normal, descritos clásicamente por la tríada de Virchow:

  1. Lesión endotelial: Factor principal en trombosis arteriales y cardíacas. Al exponer el vWF y el factor tisular subendotelial, desencadena trombosis aún en áreas de alto flujo sanguíneo.

  2. Alteraciones del flujo sanguíneo: El flujo turbulento (ej. aneurismas o placas ateroescleróticas) o la estasis venosa alteran el flujo laminar, acercando las plaquetas al endotelio y evitando la dilución de factores activados.

  3. Hipercoagulabilidad: Tendencia anormal de la sangre a coagularse.

Hipercoagulabilidad (Trombofilia)

Evolución Morfológica del Trombo

Los trombos formados in vivo en presencia de flujo vascular presentan laminaciones macroscópicas y microscópicas llamadas Líneas de Zahn, formadas por capas alternas de plaquetas/fibrina (pálidas) y eritrocitos (oscuras). Esto los distingue de los coágulos post mortem.

Si el paciente sobrevive, el trombo puede sufrir:

  • Propagación: Crecimiento por acumulación de más plaquetas y fibrina.

  • Embolización: Desprendimiento del trombo hacia la circulación.

  • Disolución: Degradación mediada por plasmina (fibrinólisis), efectiva solo en trombos recientes.

  • Organización y recanalización: Invasión por células endoteliales, músculo liso y fibroblastos, creando nuevos conductos capilares a través del trombo.

Coagulación Intravascular Diseminada (CID)

La CID no es una enfermedad primaria, sino una complicación catastrófica secundaria a otros trastornos (sepsis grave, trauma, complicaciones obstétricas). Consiste en la formación diseminada y no controlada de microtrombos en la microcirculación, lo que conduce a isquemia tisular. Simultáneamente, el consumo excesivo de plaquetas y factores de coagulación agota las reservas circulantes (coagulopatía de consumo), manifestándose clínicamente como hemorragias sistémicas graves e incontrolables.


Embolia e Infarto

Un émbolo es una masa intravascular desprendida (sólida, líquida o gaseosa) transportada por la sangre hacia un sitio distante, causando oclusión y disfunción isquémica. El 99% son de origen trombótico.

Tipos de Embolia

  1. Embolia de pulmón (EP): Se origina en >95% de los casos a partir de trombosis venosas profundas de las extremidades inferiores. Viajan a través del corazón derecho y se alojan en la vasculatura arterial pulmonar.

  2. Embolia sistémica: El 80% provienen de trombos murales intracardíacos (post-infarto ventricular izquierdo o fibrilación auricular). Se alojan frecuentemente en las extremidades inferiores (75%) o en el encéfalo (10%).

  3. Embolia grasa: Frecuente tras fracturas de huesos largos. El tejido adiposo medular ingresa a los sinusoides venosos desgarrados. Presenta síntomas neurológicos, disnea y un exantema petequial difuso.

  4. Embolia gaseosa: Introducción de aire (ej. trauma torácico, cirugía, vías venosas) o nitrógeno. El descenso rápido de presión atmosférica en buceadores causa el síndrome de descompresión, donde el nitrógeno disuelto burbujea en sangre y tejidos, causando oclusión capilar e isquemia isquémica ("the bends").

  5. Embolia de líquido amniótico: Complicación obstétrica devastadora causada por la entrada de líquido amniótico a la circulación venosa materna, induciendo un shock severo, CID aguda mediada por sustancias vasoactivas y edema pulmonar.

El Infarto Tisular

Un infarto es un área de necrosis isquémica causada por la oclusión de la irrigación arterial o el drenaje venoso. Se clasifican por su color, que refleja la cantidad de hemorragia en el área necrosada:


Fisiopatología del Shock

El shock es un estado fisiológico crítico caracterizado por una alteración generalizada de la perfusión tisular que conduce a hipoxia celular, lesión reversible y, finalmente, necrosis irreversible e insuficiencia multiorgánica.

Clasificación Principal

  1. Shock Cardiógeno: Falla intrínseca de la bomba cardíaca. Causado por infarto de miocardio extenso, arritmias letales, o taponamiento pericárdico.

  2. Shock Hipovolémico: Descenso drástico del volumen intravascular por pérdida masiva de sangre (hemorragia) o plasma (quemaduras extensas).

  3. Shock Séptico (y SRIS): Vasodilatación arterial extrema y estasis venosa originada por una respuesta inflamatoria sistémica desregulada ante una infección devastadora.

Patogenia del Shock Séptico

Es desencadenado por el reconocimiento microbiano mediante receptores celulares (como los receptores tipo Toll - TLR) que identifican PAMPs.

Fases de la Evolución del Shock

Morfología del Shock

Los efectos patológicos del shock a nivel celular y tisular son fundamentalmente los derivados de una profunda lesión hipóxica. Esta hipoxia es el resultado directo de la combinación entre la hipoperfusión sistémica y la trombosis microvascular generalizada.

Aunque cualquier órgano puede sufrir las consecuencias hemodinámicas, los órganos diana más severamente afectados suelen ser el encéfalo, el corazón, los riñones, las glándulas suprarrenales y el tubo digestivo.

  • Microtrombosis: Pueden formarse trombos de fibrina en cualquier tejido, pero resultan especialmente evidentes y fáciles de visualizar en los glomérulos renales.
  • Glándulas suprarrenales: Se observa una característica pérdida de lípidos en las células corticosuprarrenales, lo que refleja el agotamiento por el uso masivo de los lípidos almacenados para intentar sintetizar hormonas esteroideas de estrés.
  • Pulmones: Los pulmones son notablemente resistentes a la lesión hipóxica pura (como la observada tras una hemorragia masiva). Sin embargo, en escenarios de sepsis grave o traumatismos severos, se induce un daño alveolar difuso, dando lugar a lo que clásicamente se denomina pulmón de shock.

Características Clínicas y Pronóstico

Las manifestaciones clínicas cardinales del shock dependen en gran medida del evento desencadenante y del tipo fisiopatológico de shock que el paciente esté cursando.

A medida que el shock avanza más allá del evento agudo inicial, los cambios en órganos vitales agravan rápidamente la inestabilidad. Si el paciente supera la agresión primaria, el deterioro circulatorio a nivel renal da paso a una segunda fase clínica que está dominada por oliguria, acidosis metabólica y desequilibrios electrolíticos progresivos.

Supervivencia

El pronóstico final depende estrictamente del origen etiológico del shock y de la duración del estado de hipoperfusión antes de la intervención.

  • Más del 90% de los pacientes jóvenes y previamente sanos logran sobrevivir a un shock hipovolémico si reciben el tratamiento de reposición adecuado.
  • Por el contrario, el shock séptico y el shock cardiógeno conllevan tasas de mortalidad significativamente mayores y un pronóstico mucho más sombrío, incluso cuando se aplican protocolos de asistencia médica de vanguardia en unidades de cuidados intensivos.
    trastorno hemodinamicos facil — Study Material