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Ambientales 3
Reacciones Farmacológicas Adversas — Patología
Reconocer los patrones morfológicos de lesión producidos por fármacos terapéuticos de uso frecuente, distinguiendo los mecanismos de toxicidad directa de los mediados inmunológicamente.
Generalidades y epidemiología
Las reacciones farmacológicas adversas (RFA) afectan casi al 7% de los pacientes hospitalizados, con una mortalidad del 0,32% (aproximadamente 106.000 muertes anuales). Los fármacos responsables con mayor frecuencia son los antineoplásicos, anticoagulantes, tratamiento hormonal de la menopausia (THM), anticonceptivos orales (ACO), paracetamol y ácido acetilsalicílico.
Las reacciones de hipersensibilidad inducidas por fármacos se presentan habitualmente como:
- Exantemas cutáneos (patrón más frecuente)
- Síndrome de lupus eritematoso inducido por fármacos (hidralacina, procainamida)
- Anemia hemolítica o trombocitopenia inmunitaria
Patología de los anticoagulantes
Warfarina. Antagonista de la vitamina K. La principal complicación patológica es la hemorragia, que puede producirse en cualquier órgano: intracraneal, gastrointestinal, retroperitoneal. El sangrado intracraneal es potencialmente mortal. Secundariamente puede producirse necrosis cutánea por warfarina (trombosis de vénulas dérmicas en pacientes con deficiencia de proteína C).
Dabigatrán. Inhibidor directo de la trombina. Comparte el riesgo hemorrágico; a diferencia de la warfarina, sus interacciones farmacológicas son menos complejas pero el riesgo de hemorragia intracraneal persiste.
Tratamiento hormonal de la menopausia (THM) — lesiones patológicas
Los efectos patológicos del THM dependen del tipo hormonal (estrógenos solos vs. estrógenos+progestágenos), la edad de inicio, los factores de riesgo preexistentes y la duración del tratamiento.
Carcinoma de mama. La combinación estrógenos-progestágenos incrementa el riesgo de carcinoma de mama después de 5-6 años de uso. El mecanismo involucra estimulación proliferativa del epitelio ductal y lobulillar mediada por receptores hormonales.
Tromboembolia venosa (TEV) y accidente cerebrovascular. El THM aumenta el riesgo de trombosis venosa profunda y embolia pulmonar, especialmente durante los primeros 2 años. El mecanismo es el estado hipercoagulable inducido por síntesis hepática elevada de factores de coagulación (factores VII, VIII, X, fibrinógeno).
Efecto protector cardiovascular selectivo. El THM tiene efecto protector sobre ateroesclerosis en mujeres menores de 60 años ("ventana terapéutica"), pero no en mujeres que inician el tratamiento a edades más avanzadas. Este efecto depende de la respuesta de los receptores de estrógenos en el endotelio vascular sano.
Anticonceptivos orales (ACO) — patología
| Lesión | Mecanismo | Fármaco |
|---|---|---|
| Tromboembolia venosa | Estado hipercoagulable ( factores coagulación) | ACO (especialmente "tercera generación") |
| Adenoma hepático | Proliferación hepatocelular benigna | ACO de uso prolongado |
| Carcinoma de cérvix | Cofactor en VPH | ACO |
| Protección contra cáncer de endometrio y ovario | Supresión proliferativa | ACO |
Las ACO de "tercera generación" con progesteronas sintéticas tienen un riesgo de tromboembolia aún mayor que las de segunda generación, especialmente en portadoras de la mutación del factor V de Leiden.
Patología del paracetamol
Metabolismo y vía de toxicidad:
En dosis habituales (0,5 g), el 95% del paracetamol sufre detoxificación hepática por enzimas de fase II (conjugación con glucuronato o sulfato) y se excreta sin toxicidad. El 5% restante es metabolizado por CYP2E1 a un metabolito altamente reactivo: la N-acetil-p-benzoquinoneimina (NAPQI).
En condiciones normales, la NAPQI se conjuga con glutatión (GSH) y se inactiva. En sobredosis:
- El GSH se depleta
- La NAPQI libre forma aductos covalentes con proteínas hepáticas
- Produce peroxidación lipídica
- Resulta en necrosis centrolobulillar del hígado insuficiencia hepática
La lesión puede progresar desde necrosis centrolobulillar hasta afectación de lobulillos completos; en estos casos el trasplante hepático es la única opción de supervivencia.
El tratamiento precoz de la sobredosis de paracetamol con N-acetilcisteína (NAC) en las primeras 12 horas restablece los niveles de GSH y limita la formación de NAPQI libre, previniendo la necrosis hepática.
Factores que aumentan la toxicidad a dosis menores:
- Alcoholismo crónico (inducción de CYP2E1 mayor producción de NAPQI)
- Ayuno prolongado (depleta el GSH hepático)
- Uso concomitante de inductores enzimáticos
Ácido acetilsalicílico — patología
Toxicidad aguda (sobredosis). Produce:
- Alcalosis respiratoria inicial (estimulación del centro respiratorio bulbar)
- Seguida de acidosis metabólica y acumulación de piruvato y lactato (desacoplamiento de la fosforilación oxidativa e inhibición del ciclo de Krebs)
- Las formas no ionizadas de los salicilatos difunden al cerebro produciendo efectos desde náuseas hasta coma
Toxicidad crónica (salicilismo). Con 3 g o más diariamente durante meses:
- Gastritis erosiva aguda hemorragia digestiva úlcera gástrica
- Tendencia hemorrágica: el AAS acetila irreversiblemente la ciclooxigenasa plaquetaria, bloqueando la síntesis de tromboxano (activador de agregación plaquetaria). Este efecto es permanente durante la vida de la plaqueta (7-10 días)
- Acúfenos, mareos, sordera, confusión mental (efectos del SNC)
Nefropatía analgésica. La combinación crónica de AAS con fenacetina o su metabolito activo (paracetamol) puede causar nefritis tubulointersticial con necrosis papilar renal.
Drogas de Abuso — Patología Orgánica
Cocaína — mecanismos y lesiones morfológicas
Mecanismo farmacológico. La cocaína bloquea la recaptación de dopamina en el SNC (vía mesolímbica de recompensa) y la recaptación de adrenalina y noradrenalina en terminaciones nerviosas adrenérgicas, estimulando además la liberación presináptica de noradrenalina. El resultado neto es una intensa estimulación simpaticomimética.
Lesiones cardiovasculares (las más letales)
Los efectos cardiacos son consecuencia directa de la actividad simpaticomimética:
- Taquicardia, hipertensión, vasoconstricción coronaria: elevan la demanda de oxígeno miocárdico y reducen el flujo sanguíneo coronario isquemia miocárdica
- Arritmias cardiacas: la cocaína altera el transporte de iones (, , ) en el miocardio, potenciando arritmias potencialmente mortales
- Trombosis coronaria: la cocaína intensifica la agregación plaquetaria y favorece la formación de trombos
- Infarto agudo de miocardio: puede ocurrir incluso en consumidores jóvenes sin ateroesclerosis previa, como consecuencia de vasoespasmo + trombosis + aumento de demanda
- Miocardiopatía dilatada: con el consumo crónico; el humo del cigarrillo también potencia el vasoespasmo coronario inducido por cocaína
- Hiperpirexia: causa frecuente de muerte súbita; se considera causada por aberraciones de las vías dopaminérgicas que controlan la temperatura corporal
La muerte súbita por cocaína puede ocurrir incluso con la primera dosis a concentraciones típicas recreativas ("dosis típica que altera el ánimo"). No está necesariamente relacionada con la dosis.
Lesiones pulmonares
Inhalar humo de crack produce:
- Disminución de la capacidad de difusión pulmonar
- Hemorragia alveolar
- Edema pulmonar
- Neumonitis por hipersensibilidad en algunos casos
Lesiones en la gestación
La cocaína causa vasoconstricción uteroplacentaria con reducción severa del flujo sanguíneo a la placenta hipoxia fetal y aborto espontáneo. Puede alterar el desarrollo neurológico en fetos de gestantes consumidoras crónicas.
Otras lesiones
- Perforación del tabique nasal en consumidores por vía intranasal (vasoconstricción isquémica del tabique)
- Miocardiopatía dilatada con uso crónico
Opioides y heroína — patología
La heroína se autoadministra preferentemente por vía intravenosa o subcutánea. Sus complicaciones patológicas son múltiples:
Muerte súbita. Siempre presente como riesgo; los mecanismos incluyen depresión respiratoria profunda, arritmia cardiaca y edema pulmonar grave. La pureza desconocida de la droga (varía del 2 al 90%) hace impredecible la dosis.
Lesión pulmonar. Las complicaciones pulmonares incluyen:
- Edema pulmonar moderado a grave
- Embolia séptica por endocarditis
- Absceso pulmonar
- Granulomas de cuerpo extraño por talco y otros adulterantes (visibles con luz polarizada como cristales de talco dentro de células gigantes multinucleadas de cuerpo extraño)
Endocarditis infecciosa. Afecta más del 10% de los adictos hospitalizados. Patrón característico: afectación preferente de las válvulas cardiacas del lado derecho, particularmente la tricúspide. Agentes causales: Staphylococcus aureus (más frecuente), hongos y múltiples organismos.
Lesiones renales. Las dos formas más frecuentes son:
- Amiloidosis (generalmente secundaria a infecciones cutáneas crónicas)
- Glomeruloesclerosis focal y segmentaria: ambas inducen proteinuria y síndrome nefrótico
Lesiones cutáneas. Son el signo revelador más frecuente de adicción a la heroína:
- Abscesos, celulitis y ulceraciones por inyecciones subcutáneas
- Cicatrización en sitios de inyección
- Hiperpigmentación sobre venas utilizadas frecuentemente
- Venas trombosadas
Infecciones. Las localizaciones más frecuentes afectadas son la piel y tejido subcutáneo, válvulas cardiacas, hígado y pulmones. La hepatitis vírica es la infección más frecuente (transmisión por agujas compartidas), junto con una incidencia elevada de infección por VIH.
Anfetaminas y metanfetamina
La metanfetamina actúa liberando dopamina en el cerebro, inhibiendo la neurotransmisión presináptica en sinapsis corticoestriatales y enlenteciendo la liberación de glutamato. Las lesiones patológicas incluyen:
- Lesiones cerebrovasculares: vasoconstricción y hemorragia cerebral, accidente cerebrovascular hemorrágico
- Psicosis crónica: paranoia y alucinaciones con uso prolongado
- Con el crack de cocaína comparte el riesgo de arritmias e infarto de miocardio
Marihuana — patología del sistema respiratorio
El sistema respiratorio es el órgano diana más dañado con el uso crónico de marihuana fumada:
- Laringitis, faringitis, bronquitis crónica con tos y ronquera
- Síntomas similares al asma con obstrucción leve pero significativa de la vía respiratoria
- Un cigarrillo de marihuana equivale a 3 cigarrillos de tabaco en cantidad de alquitrán inhalado y retenido en pulmones (por mayor volumen de calada e inhalación más profunda)
- Los cigarrillos de marihuana contienen numerosos carcinógenos presentes también en el tabaco
Síndrome de hiperémesis por cannabis. Un subgrupo de grandes consumidores crónicos desarrolla náuseas y vómitos intratables que solo ceden cuando se abandona el consumo.
Efectos cardiovasculares. La marihuana incrementa la frecuencia cardíaca y en ocasiones la presión arterial; puede causar angina en personas con arteriopatía coronaria preexistente.
La marihuana no produce las lesiones viscerales graves características de los opioides o la cocaína, pero el daño pulmonar crónico por inhalación de humo es real y equiparable al del tabaco en términos de patología broncopulmonar.
Las principales lesiones morfológicas por drogas de abuso: cocaína infarto de miocardio, arritmias y vasoconstricción; heroína IV endocarditis tricuspídea, amiloidosis renal, granulomas pulmonares por talco; anfetaminas hemorragia cerebral y psicosis; marihuana bronquitis crónica y obstrucción respiratoria.