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9. Lesión Celular I
Capítulo 1: Conceptos Fundamentales de la Anatomía Patológica y Aspectos Básicos del Proceso Patológico
Al finalizar este capítulo, el estudiante comprenderá el objeto de estudio de la anatomía patológica, diferenciará la patología general de la sistémica y analizará los cuatro aspectos básicos que conforman el núcleo de la disciplina: etiología, patogenia, cambios morfológicos y manifestaciones clínicas.
La anatomía patológica es la disciplina científica que se encarga del estudio de los cambios estructurales, bioquímicos y funcionales que tienen lugar en las células, los tejidos y los órganos afectados por las enfermedades. A través del uso de técnicas moleculares, microbiológicas, inmunológicas y morfológicas, busca explicar las causas y los mecanismos fisiopatológicos que dan origen a los signos y síntomas manifestados por el paciente. De este modo, funciona como un puente entre las ciencias básicas y la medicina clínica, ofreciendo una base racional para la asistencia y el tratamiento asistencial.
La disciplina se divide de manera formal en dos grandes ramas:
- Anatomía patológica general: Se ocupa de las reacciones comunes de las células y los tejidos ante los estímulos nocivos y los estímulos fisiológicos alterados. Estas respuestas no suelen ser específicas de un tejido. Por ejemplo, la inflamación aguda en respuesta a una infección bacteriana determina una reacción muy similar en la mayoría de los órganos del cuerpo.
- Anatomía patológica sistémica (o especial): Examina las alteraciones morfológicas y los mecanismos subyacentes a las enfermedades específicas de los distintos órganos. Un ejemplo representativo es el estudio de la cardiopatía isquémica en el miocardio.
Los Cuatro Aspectos Básicos de una Enfermedad
El núcleo de la anatomía patológica se compone de cuatro pilares conceptuales e interconectados que explican el desarrollo de cualquier patología:
1. Causa o Etiología
Es el factor o estímulo iniciador de una enfermedad. A pesar de la gran diversidad de agentes lesivos existentes, todas las causas se clasifican en dos grandes grupos primarios:
- Factores genéticos: Mutaciones hereditarias o adquiridas, variantes génicas asociadas a enfermedad o polimorfismos.
- Factores ambientales: Agresiones de origen infeccioso, nutricional, químico o físico.
La mayoría de las enfermedades crónicas frecuentes en la práctica médica actual, tales como la ateroesclerosis y el cáncer, no dependen de una causa única, sino de los efectos de varias agresiones ambientales sobre un individuo genéticamente susceptible; por este motivo se denominan patologías de origen multifactorial.
2. Patogenia
Es la secuencia cronológica de acontecimientos biológicos que constituyen la respuesta de las células o los tejidos ante un agente etiológico, abarcando desde el estímulo nocivo inicial hasta la expresión final de la enfermedad. En otras palabras, la patogenia describe y explica los mecanismos moleculares mediante los cuales las causas producen las modificaciones morfológicas y estructurales. El uso actual de tecnologías "ómicas" (genómica, proteómica, metabolómica) ha permitido dilucidar de forma íntima estos procesos, revolucionando el desarrollo de terapias dirigidas.
3. Cambios Moleculares y Morfológicos
Son las modificaciones estructurales en las células, organelas o tejidos que resultan características de una enfermedad determinada y que, por lo tanto, permiten establecer el diagnóstico anatomopatológico de un proceso etiológico. Clásicamente se ha empleado la microscopía óptica para identificar estas modificaciones, pero hoy en día se complementa de forma mandatoria con el análisis de la expresión de proteínas y alteraciones genéticas moleculares.
Importancia de la caracterización molecular: Existen tumores, como ciertos cánceres de mama, que resultan morfológicamente indistinguibles bajo la tinción convencional de rutina, pero que se deben a anomalías genéticas subyacentes totalmente diferentes. Esto condiciona evoluciones clínicas, pronósticos y respuestas a tratamientos biológicos radicalmente distintos, obligando al uso de técnicas como la secuenciación masiva para guiar la terapia.
4. Alteraciones Funcionales y Manifestaciones Clínicas
El resultado final de las modificaciones genéticas, bioquímicas y estructurales en la célula son las alteraciones funcionales de los órganos afectados. Estas son las responsables directas de las manifestaciones clínicas —signos (objetivables por el médico) y síntomas (referidos por el paciente)—, así como de su evolución clínica y desenlace final. Por ello, las correlaciones clínico-patológicas son esenciales en el estudio integrado de la enfermedad.
¿Cuál es el término empleado para describir la secuencia de acontecimientos celulares y bioquímicos que ocurren desde el estímulo lesivo inicial hasta la manifestación final de una enfermedad?
Prácticamente todas las enfermedades comienzan con modificaciones moleculares o estructurales en las células, ya que, como enunció Rudolf Virchow, los individuos enferman porque sus células están enfermas.
Capítulo 2: Respuestas Celulares al Estrés y Estímulos Nocivos: Adaptación y Lesión
Al finalizar este capítulo, el estudiante será capaz de contrastar los conceptos de homeostasis, adaptación celular, lesión reversible y lesión irreversible, identificando además las cuatro respuestas adaptativas fundamentales.
La célula normal viable mantiene un rango limitado de funciones y estructuras metabólicas de acuerdo con su estado de diferenciación, especialización y las limitaciones físicas impuestas por sus vecinas o por la disponibilidad de sustratos energéticos. A pesar de estas restricciones, la célula es capaz de modular su estado interno ante demandas fisiológicas cotidianas para mantener un equilibrio dinámico estable denominado homeostasis.
Cuando la célula se somete a situaciones de estrés fisiológico más graves o a estímulos patológicos no letales, desarrolla adaptaciones celulares, las cuales son respuestas funcionales y estructurales reversibles encaminadas a alcanzar un nuevo estadio de equilibrio modificado que le permita sobrevivir y seguir funcionando en ese entorno hostil.
Las Cuatro Respuestas Adaptativas Principales
- Hipertrofia: Aumento del tamaño de las células individuales, lo que conlleva un incremento en su actividad funcional y, consecuentemente, provoca el aumento del tamaño del órgano afectado. No hay división celular, sino un incremento en la síntesis de proteínas estructurales y organelas.
- Hiperplasia: Aumento en el número absoluto de células dentro de un tejido u órgano en respuesta a un estímulo mitogénico u hormonal, lo que también incrementa el volumen de este.
- Atrofia: Reducción del tamaño celular y de su actividad metabólica. Al hacerse las células más pequeñas, disminuye proporcionalmente el tamaño y la función del órgano.
- Metaplasia: Cambio reversible en el fenotipo de las células, mediante el cual un tipo celular diferenciado (epitelial o mesenquimatoso) es sustituido por otro tipo celular adulto que posee una mayor capacidad de resistencia frente a esa irritación crónica específica.
[Anatomical diagrams of cardiac hypertrophy vs normal heart from source 9]
Progresión hacia la Lesión Celular y Muerte
Si se superan los límites físicos de la respuesta adaptativa, o si las células se exponen directamente a agresiones dañinas intensas desde el comienzo, se inicia una secuencia de procesos denominada lesión celular. Esta progresión lesiva se divide de forma estricta en dos estadios cualitativos:
| Estadio de la Lesión | Características Mecánicas | Destino Celular |
|---|---|---|
| Lesión Reversible | Alteraciones funcionales y estructurales iniciales o leves. Son completamente corregibles si el estímulo dañino cesa a tiempo. | Reparación y recuperación completa de la homeostasis celular. |
| Lesión Irreversible | Daño persistente, progresivo o de gran intensidad intrínseca donde la célula cruza el "punto de no retorno". | Muerte celular obligatoria a través de las vías de necrosis o apoptosis. |
Modelo Clínico de Isquemia Miocárdica:
Si el aporte sanguíneo de las arterias coronarias hacia el miocardio disminuye de forma inadecuada (isquemia), las células musculares cardíacas sufren inicialmente una lesión reversible, manifestada por alteraciones funcionales en la contracción y cambios citoplásmicos morfológicos (como la tumefacción celular). Si el flujo sanguíneo se restablece rápidamente, el miocardiocito se repara y recupera la normalidad. Sin embargo, si la isquemia persiste y no se revierte la obstrucción de la arteria, las células atraviesan el límite de la irreversibilidad, culminando en muerte celular por necrosis e infarto agudo de miocardio.
Hay dos vías principales de muerte celular: la necrosis, que es una muerte celular accidental consecutiva a un daño grave de las membranas, y la toposis o apoptosis, que corresponde a una muerte celular regulada con precisión quirúrgica. Adicionalmente, ante la privación crónica de nutrientes, la célula activa una respuesta adaptativa de reciclaje denominada autofagia, la cual también puede evolucionar hacia la muerte celular si el estrés es extremo.
¿Cuál de las siguientes opciones describe correctamente a la metaplasia celular?
La adaptación celular, la lesión reversible y la muerte celular constituyen fases sucesivas de deterioro progresivo celular ante la persistencia o intensidad de un estímulo nocivo.
Capítulo 3: Causas de Lesión Celular
Al finalizar este capítulo, el estudiante identificará los siete grandes grupos de estímulos dañinos causantes de lesión celular, analizando con detalle los mecanismos de la privación de oxígeno.
Las causas capaces de desencadenar una lesión celular abarcan desde un traumatismo mecánico masivo hasta anomalías celulares moleculares sutiles, como una mutación genética puntual que anule una enzima vital. La práctica anatomopatológica clasifica estos estímulos lesivos en los siguientes siete grandes grupos:
1. Privación de Oxígeno (Hipoxia e Isquemia)
La hipoxia es la deficiencia de oxígeno en los tejidos, la cual condiciona una reducción de la respiración oxidativa aeróbica mitocondrial y altera la producción de ATP. Su causa más frecuente es la isquemia, definida como la reducción o detención del flujo de sangre en un vaso sanguíneo, lo que provoca un aporte insuficiente de oxígeno y nutrientes, además de impedir la extracción de CO_2 y metabolitos acumulados.
Dependiendo de la severidad y velocidad de instauración de la hipoxia, las células pueden adaptarse o morir: si una arteria se estenosa de forma gradual, el tejido experimenta atrofia adaptativa; pero una oclusión súbita e intensa (como un coágulo que bloquea la arteria estrechada por material graso) provoca lesión irreversible rápida y necrosis.
2. Agentes Físicos
Factores mecánicos y ambientales capaces de romper la integridad celular directa. Incluyen:
- Traumatismos mecánicos directos.
- Temperaturas extremas: quemaduras por calor denso y congelación o frío intenso.
- Cambios súbitos de la presión atmosférica.
- Exposición a radiaciones ionizantes y no ionizantes.
- Choque o descargas eléctricas.
Clasificación de quemaduras cutáneas por su profundidad histológica:
- I Grado: Limitada a la epidermis. Cursa con enrojecimiento, dolor e hinchazón local.
- II Grado: Afecta la epidermis y porciones de la dermis. Presenta ampollas líquidas y dolor intenso.
- III Grado: Destrucción extensa y transmural que abarca epidermis, dermis e hipodermis. Origina lesiones no dolorosas debido a la destrucción total de las terminaciones nerviosas nociceptivas.
3. Sustancias Químicas, Fármacos y Drogas
Sustancias sencillas en concentraciones hipertónicas (como la glucosa o la sal de mesa) alteran directamente el equilibrio electrolítico celular y producen lesión. Incluso el oxígeno en concentraciones anormalmente altas resulta citotóxico. Cantidades ínfimas de venenos sistémicos (como el arsénico, el cianuro o el mercurio) dañan componentes vitales en minutos, causando la muerte del individuo. Se incluyen contaminantes ambientales (insecticidas, herbicidas), tóxicos industriales (monóxido de carbono, amianto), drogas recreativas (alcohol) y efectos adversos de fármacos de prescripción médica.
4. Agentes Infecciosos
Abarcan todo el espectro biológico de patógenos, desde virus submicroscópicos intracelulares obligados, rickettsias, bacterias, hongos, hasta parásitos y gusanos macroscópicos de gran tamaño.
5. Reacciones Inmunológicas
Aunque el sistema inmunitario es esencial para la defensa frente a patógenos, las respuestas inmunitarias desreguladas causan graves lesiones celulares y tisulares. Incluye las reacciones de hipersensibilidad frente a agentes externos ambientales (como alergias alimentarias o respiratorias, asma, rinitis alérgica) o contra antígenos del propio huésped (enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico).
6. Alteraciones Genéticas
Provocan desde defectos estructurales mayores, como las malformaciones congénitas asociadas al síndrome de Down (originado por una alteración cromosómica de trisomía) u anomalías faciales como el paladar hendido, hasta anemias hemolíticas por sustituciones de aminoácidos en la hemoglobina. Las variaciones genéticas menores (polimorfismos) influyen de manera determinante en la susceptibilidad individual frente a agresiones químicas ambientales.
7. Desequilibrios Nutricionales
Las deficiencias proteico-calóricas severas (desnutrición) provocan millones de muertes anuales en poblaciones vulnerables, así como las deficiencias selectivas de vitaminas esenciales. Por el contrario, la sobrealimentación y el exceso de nutrición constituyen causas mayores de lesión: el exceso de colesterol y grasas saturadas predispone a la ateroesclerosis, mientras que la obesidad predispone al desarrollo de diabetes mellitus tipo II y cáncer.
Capítulo 4: Morfología de la Lesión Celular Reversible: Cambio Hidrópico y Cambio Graso
Al finalizar este capítulo, el estudiante describirá las manifestaciones ópticas y ultraestructurales de la lesión reversible, explicando de forma fisiopatológica el mecanismo de la tumefacción hidrópica.
Todos los tipos de estrés e influencias nocivas ejercen sus efectos lesivos primero a nivel molecular o bioquímico. Por lo tanto, existe un desfase temporal entre la agresión celular y la aparición de cambios morfológicos estructurales visibles; los métodos histoquímicos o ultraestructurales detectan alteraciones en minutos u horas, mientras que el microscopio óptico o la inspección macroscópica a simple vista requieren de horas a días para identificar el daño.
Características de la Lesión Reversible en Microscopía Óptica
En las células sometidas a una lesión reversible se observan de forma constante dos patrones morfológicos principales bajo el microscopio óptico:
1. Tumefacción Celular (Cambio Hidrópico o Degeneración Vacuolar)
Es la primera manifestación de casi todas las formas de lesión celular. Aparece cuando las células son incapaces de mantener la homeostasis de iones y líquidos debido al fallo de las bombas de membrana.
- Fisiopatología molecular: El déficit de oxígeno (isquemia) interrumpe la fosforilación oxidativa mitocondrial, provocando un rápido agotamiento de ATP. Al faltar ATP, la bomba de Na^+-K^+ ATPasa de la membrana plasmática fracasa. El sodio (Na^+) se acumula en el interior del citosol, alterando el gradiente osmótico y forzando la entrada masiva de agua hacia el interior de la célula y sus organelas.
- Morfología macroscópica: Cuando la tumefacción afecta a la mayoría de las células de un órgano (común en riñón e hígado), este manifiesta palidez macroscópica, aumento de peso y mayor turgencia tisular.
- Morfología microscópica (H-E): El citoplasma se muestra ensanchado y contiene pequeñas vacuolas transparentes que corresponden a segmentos distendidos, edematizados y desprendidos del retículo endoplásmico.
2. Cambio Graso (Esteatosis)
Se manifiesta de manera preferencial en órganos implicados activamente en el metabolismo de los lípidos, como el hígado. Ocurre cuando el daño tóxico o metabólico altera las vías de procesamiento de grasas, provocando la acumulación rápida de vacuolas lipídicas transparentes llenas de triglicéridos dentro del citoplasma de las células parenquimatosas.
Cuidado con la tinción de H-E: Tanto el agua acumulada en el cambio hidrópico como los triglicéridos del cambio graso se observan al microscopio óptico como vacuolas transparentes o aclaradas dentro del citoplasma debido a que estos componentes se lavan durante el procesamiento técnico convencional. Para confirmar cambio graso se requiere realizar cortes en congelación y tinciones especiales para lípidos como el Sudan IV o el Osmio.
En las tinciones de H-E, el citoplasma de las células con lesión reversible inicial muestra un aumento en su coloración roja (eosinofilia); esto se debe en parte a la pérdida del ARN citoplasmático (el cual es basófilo y se liga normalmente al colorante azul de la hematoxilina), combinada con la desnaturalización de proteínas citoplásmicas que exponen grupos básicos que fijan intensamente la eosina.
Cambios Ultraestructurales Visibles con Microscopía Electrónica
Las alteraciones finas de la lesión reversible observables únicamente bajo microscopio electrónico comprenden:
- Modificaciones de la membrana plasmática: Formación de vesículas superficiales (blebs), pérdida o distorsión de las microvellosidades luminales y desprendimiento de las uniones intercelulares.
- Cambios mitocondriales: Tumefacción hidrópica de las crestas y aparición de pequeñas densidades amorfas ricas en proteínas.
- Dilatación del retículo endoplásmico: Con desprendimiento y separación de los ribosomas y polisomas, lo que condiciona la detención de la síntesis proteica.
- Figuras de mielina: Acumulación citosólica de masas espirales compuestas por fosfolípidos derivados de las membranas celulares que han resultado dañadas.
- Alteraciones nucleares: Desagregación y condensación de los elementos granulares y fibrilares con agregación de la cromatina nuclear contra la membrana del núcleo.
¿Cuál es el mecanismo fisiopatológico primario responsable de la producción de la tumefacción hidrópica celular durante una lesión reversible?
Capítulo 5: Muerte Celular Irreversible: Necrosis vs Apoptosis
Al finalizar este capítulo, el estudiante contrastará las dos vías principales de muerte celular (necrosis y apoptosis) según sus características morfológicas, moleculares e implicaciones en la homeostasis y la inflamación tisular.
Cuando el estímulo nocivo lesivo persiste en el tiempo o posee una intensidad extrema desde su inicio, la célula atraviesa el punto de no retorno hacia la lesión irreversible y la muerte celular. Existen dos vías independientes y morfológicamente diferenciadas de muerte celular: la necrosis y la apoptosis.
- Mecanismo: Proceso patológico pasivo secundario a una agresión destructiva grave (isquemia, toxinas, quemaduras). La célula sufre un colapso energético que impide mantener la integridad estructural, provocando que simplemente "se desmorone".
- Tamaño Celular: Aumentado debido a un edema celular y tumefacción hidrópica intensa de organelas.
- Integridad de Membrana: Totalmente rota y lisada, lo que condiciona la pérdida de la permeabilidad selectiva.
- Contenido Celular: Experimenta digestión enzimática digestión enzimática activa y se escapa hacia el espacio extracelular a través de las brechas de la membrana.
- Inflamación Adyacente: Invariablemente frecuente. El escape del contenido citoplásmico incita una respuesta inflamatoria local del huésped para limpiar los desechos.
- Implicación: Invariablemente patológica. Es la culminación biológica de una lesión celular irreversible no controlada.
- Mecanismo: Muerte celular "regulada" y activa mediada por la activación de vías moleculares definidas (caspasas) que eliminan células con precisión quirúrgica.
- Tamaño Celular: Reducido. La célula experimenta retracción, condensación y encogimiento citoplásmico ordenado.
- Integridad de Membrana: Totalmente intacta. Modifica la orientación de sus lípidos (exposición externa de fosfatidilserina), pero no se rompe.
- Contenido Celular: Permanece confinado de forma íntegra; la célula se fragmenta ordenadamente en porciones llamadas cuerpos apoptósicos.
- Inflamación Adyacente: Ausente. Al no haber escape de material hacia el espacio extracelular, no se reclutan leucocitos ni hay daño colateral.
- Implicación: Frecuentemente fisiológica (embriogenia, eliminación de células envejecidas o innecesarias); puede ser patológica tras daños severos imposibles de reparar en el ADN.
Patogenia de la Necrosis e Inflamación Local
La necrosis tisular se caracteriza de forma molecular por dos eventos simultáneos: la desnaturalización de las proteínas celulares y la digestión enzimática de la célula herida mortalmente. Al perderse la integridad de la membrana plasmática, las enzimas lisosómicas se escapan al citoplasma digiriendo los componentes estructurales, mientras que el contenido interno es vertido al espacio extracelular.
DAMPs e Inicio de la Respuesta Inflamatoria
Las sustancias confinadas en el interior de las células sanas que se liberan al exterior durante la necrosis reciben el nombre de patrones moleculares asociados a daño (DAMP). Los DAMPs principales incluyen:
- ATP: Liberado por las mitocondrias que han colapsado estructuralmente.
- Ácido úrico: Producto resultante de la degradación enzimática destructiva del ADN nuclear.
- Otras muchas macromoléculas intracelulares confinadas.
Estas moléculas de peligro son reconocidas de forma específica por receptores de reconocimiento de patrones presentes en la superficie de los macrófagos tisulares y células endoteliales adyacentes. Esto desencadena la activación de la fagocitosis de los detritos celulares y estimula la secreción local de citocinas proinflamatorias. Las citocinas reclutan células inflamatorias circulantes (leucocitos polimorfonucleares), las cuales vierten más enzimas proteolíticas al tejido para acelerar la eliminación de la masa de células necróticas.
Utilidad Clínica de las Proteínas Necróticas como Biomarcadores Séricos
El escape trans-membrana de proteínas específicas confinadas en tejidos determinados constituye la base científica de los análisis de sangre clínicos empleados para detectar, diagnosticar y cuantificar la extensión de una lesión celular tisular específica:
- Infarto Agudo de Miocardio: Las células musculares cardíacas necróticas vierten a la circulación variantes específicas del corazón de la proteína contráctil troponina, sirviendo como el biomarcador sérico de elección para confirmar la muerte celular miocárdica.
- Lesión Hepática (Hepatocitos): La necrosis de los hepatocitos cursa con la elevación sérica de enzimas metabólicas denominadas transaminasas (ALT y AST).
- Daño del Conducto Biliar: Las células epiteliales de las vías biliares expresan una isoforma específica de la enzima fosfatatasa alcalina, cuya elevación sérica indica lesión selectiva de este epitelio.
¿Cuál de las siguientes características morfológicas y moleculares diferencia de forma absoluta a la apoptosis de la necrosis tisular?
La necrosis es una vía patológica destructiva caracterizada por rotura de membranas, escape de contenido celular (DAMPs) e inflamación; la apoptosis es una vía regulada de encogimiento celular que elimina células sin daño colateral.
Capítulo 6: Alteraciones Nucleares y Patrones de Necrosis Tisular
Al finalizar este capítulo, el estudiante describirá los tres patrones microscópicos de degradación nuclear en la necrosis (cariólisis, picnosis y cariorrexis) y clasificará los seis patrones morfológicos de necrosis tisular según su causa y características de órgano.
A nivel microscópico, las células necróticas muestran un aumento de la eosinofilia en las tinciones con H-E. Los cambios nucleares son el elemento definitivo que certifica la muerte celular, presentándose por la degradación inespecífica del ADN mediada por la activación de endonucleasas lisosómicas. Estos cambios adoptan de forma sucesiva uno de los siguientes tres patrones posibles:
Patrones de Necrosis Tisular
Cuando se produce la muerte simultánea de un gran número de células dentro de un mismo territorio anatómico, se dice que el tejido o el órgano están necróticos. La necrosis tisular adopta seis patrones morfológicos macro y microscópicos distintivos que orientan al patólogo hacia la causa asociada de la enfermedad:
1. Necrosis Coagulativa
- Características: Se conserva la arquitectura estructural básica de los tejidos muertos durante un período mínimo de varios días. La agresión lesiva desnaturaliza no solo las proteínas estructurales estructurales, sino también las enzimas lisosómicas celulares, lo que bloquea la proteólisis (digestión) de las células muertas. Como consecuencia, persisten siluetas de células eosinófilas anucleadas (células fantasma sin núcleo) durante días o semanas.
- Causas: Es el patrón característico de los infartos (zonas de necrosis coagulativa localizada secundaria a isquemia) en todos los órganos sólidos del cuerpo (riñón, hígado, corazón), con la excepción absoluta del cerebro.
2. Necrosis Licuefactiva
- Características: Se caracteriza por la digestión enzimática completa de las células muertas, lo que condiciona que el tejido sólido se transforme rápidamente en una masa viscosa líquida líquida.
- Causas e Infecciones: Es típica de las infecciones bacterianas focales e infecciones micóticas (hongos) potentes. Los leucocitos polimorfonucleares infiltrantes vierten enzimas proteolíticas masivas que licúan el tejido. El material necrótico líquido suele ser amarillento cremoso y recibe el nombre clínico de pus. Es también el patrón que adopta de forma única la muerte celular por hipoxia en el sistema nervioso central (cerebro).
3. Necrosis Gangrenosa
- Características: No constituye un patrón específico de muerte celular puramente biológico, sino un término clínico-patológico de amplio uso. Se aplica a un miembro completo (frecuentemente la parte distal de la pierna o el pie) que ha perdido su irrigación sanguínea arterial y ha sufrido una necrosis coagulativa por isquemia en múltiples capas de tejido.
- Gangrena Húmeda: Cuando sobre ese tejido isquémico se sobrepone una infección bacteriana secundaria, la acción de las enzimas degradantes de las bacterias y los leucocitos atraídos añaden un componente de licuefacción, transformando el tejido en una masa pastosa y fétida denominada gangrena húmeda.
4. Necrosis Caseosa
- Características: Se produce de forma exclusiva en los focos de infección causados por el bacilo de la tuberculosis. El término caseosa (parecida al queso) deriva del aspecto macroscópico blanquecino, pastoso, desmenuzable y friable de la zona de muerte tisular.
- Microscopía: Histológicamente, la zona necrótica central pierde por completo la arquitectura tisular, mostrando una colección desorganizada de células lisadas o fragmentadas y un resto granular amorfo eosinófilo. Esta zona central está rodeada por un margen inflamatorio celular característico constituido por macrófagos modificados (células epitelioides), linfocitos y células gigantes multinucleadas (tipo Langhans), conformando una estructura de inflamación crónica denominada granuloma.
5. Necrosis Grasa
- Características: Áreas focales de destrucción y lisis del tejido adiposo. Ocurre de forma característica debido a la liberación anormal de enzimas lipasas pancreáticas activadas hacia el parénquima pancreático y la cavidad peritoneal, asociándose directamente a la pancreatitis aguda. Las enzimas acinares se escapan y determinan la licuefacción de las membranas de los adipocitos del peritoneo. Los ácidos grasos liberados se unen al calcio ionizado del entorno, generando depósitos calcáreos tiza macroscópicos, proceso llamado saponificación de las grasas. Histológicamente se observan contornos o sombras de adipocitos necróticos con depósitos basófilos amorfos de calcio en su interior.
6. Necrosis Fibrinoide
- Características: Patrón especial de necrosis localizado exclusivamente en las paredes de los vasos sanguíneos (arterias). Ocurre de forma característica en reacciones inmunitarias severas de hipersensibilidad (tipo vasculitis) donde se depositan complejos antígeno-anticuerpo (inmunocomplejos) en las túnicas arteriales. Los depósitos de inmunocomplejos junto con las proteínas plasmáticas de la fibrina que se escapan de los vasos dañados tiñen la pared arterial de un aspecto amorfo, denso y de color rosa brillante difuso bajo la tinción de H-E, denominado fibrinoide.
Destino de los restos necróticos en el paciente vivo: La mayoría de las células necróticas desaparecen por completo gracias a la combinación de digestión enzimática y fagocitosis realizada por leucocitos infiltrantes. Sin embargo, si los restos celulares insolubles no son destruidos y reabsorbidos de forma rápida, constituyen un núcleo físico inerte para el depósito progresivo de sales de calcio y otros minerales, volviéndose duros. Este fenómeno anatomopatológico específico recibe el nombre de calcificación distrófica e indica que ha existido una muerte celular previa en ese tejido.
¿Qué patrón de necrosis tisular se caracteriza microscópicamente por el bloqueo de la proteólisis celular, lo que permite la persistencia de siluetas de células eosinófilas anucleadas manteniendo la arquitectura del tejido por varios días?
La degradación nuclear progresa desde la picnosis y cariorrexis hasta la cariólisis final; los patrones de necrosis (coagulativa, licuefactiva, gangrenosa, caseosa, grasa y fibrinoide) actúan como firmas morfológicas diagnósticas de causas específicas de enfermedad.