Study material
Lesión Celular II
Capítulo 1: Apoptosis (Muerte Celular Programada)
Al finalizar este capítulo, el estudiante comprenderá los mecanismos moleculares de la apoptosis, diferenciará de forma estricta sus vías intrínseca y extrínseca, describirá sus características morfológicas diagnósticas y analizará su relevancia en contextos tanto fisiológicos como patológicos.
La apoptosis es un tipo de muerte celular inducida por un programa de suicidio estrictamente regulado, en el cual las células destinadas a morir activan enzimas intrínsecas que degradan su propio ADN genómico, así como las proteínas nucleares y citoplásmicas. Fue identificada por primera vez en 1972 debido a su imagen morfológica distintiva, caracterizada por fragmentos celulares rodeados de membrana plasmática, recibiendo un nombre derivado de un término griego que significa «degeneración» o «desprendimiento». Cuando este fenómeno ocurre en momentos precisos del desarrollo embrionario se le denomina muerte celular programada.
A diferencia de la necrosis, la apoptosis se caracteriza por eliminar células de manera limpia, con precisión quirúrgica, y sin verter el contenido celular al espacio extracelular, lo que evita por completo desencadenar una reacción inflamatoria local o daño colateral en el tejido adyacente.
Causas y Contextos de la Apoptosis
La apoptosis opera en dos contextos biológicos amplios, sirviendo tanto para eliminar células innecesarias o envejecidas como para proteger al organismo eliminando células irreparablemente dañadas:
1. Apoptosis en Situaciones Fisiológicas
Es un fenómeno homeostático normal indispensable para mantener un número constante de células en las poblaciones celulares de los tejidos (se estima que un ser humano recambia casi 1 millón de células por segundo). Sus principales ejemplos son:
- Retirada de células supernumerarias durante el desarrollo: Esencial para la involución de estructuras primordiales y la remodelación tisular en la embriogenia normal (ej. la eliminación de las células de las regiones interdigitales para esculpir los dedos de manos y pies; un fallo en este proceso genera sindactilia).
- Involución de tejidos dependientes de hormonas ante su privación: Ocurre cuando desaparece el estímulo trófico hormonal, manifestándose en la degeneración y desprendimiento del endometrio durante el ciclo menstrual, la atresia de los folículos ováricos en la menopausia y la regresión de la glándula mamaria lactante tras el destete.
- Recambio celular en poblaciones en proliferación activa: Eliminación de células epiteliales viejas en las criptas intestinales para mantener la homeostasis mucosa, o la muerte de linfocitos B en los centros germinales que no expresan receptores antigénicos útiles.
- Eliminación de linfocitos autorreactivos potencialmente lesivos: Ocurre durante los procesos madurativos en el timo y la médula ósea para prevenir reacciones inmunitarias de autoinmunidad contra los tejidos propios del organismo.
- Muerte de células del huésped que han cumplido su objetivo útil: Eliminación de los neutrófilos al concluir una respuesta inflamatoria aguda o de los linfocitos al finalizar la respuesta inmune, evitando su acumulación nociva.
2. Apoptosis en Situaciones Patológicas
Elimina células que sufren daños severos más allá de toda capacidad de reparación, protegiendo al tejido de transformaciones malignas o limitando el daño colateral:
- Daño del ADN: Provocado por radiación (como la radiación ultravioleta o contaminación ambiental), estrés celular severo y fármacos citotóxicos antineoplásicos. El daño directo o mediado por la producción de radicales libres activa sensores que inducen la apoptosis para impedir la supervivencia de células con mutaciones genéticas que conducen a la transformación del cáncer.
- Acumulación de proteínas mal plegadas: Un plegamiento incorrecto desencadena el estrés del retículo endoplásmico (RE); si los mecanismos de adaptación no logran corregir el defecto, la célula se destruye por apoptosis para evitar la toxicidad celular.
- Infecciones víricas: Ciertas infecciones celulares por virus (ej. adenovirus y VIH) inducen la apoptosis directamente por acción citopática del propio virus, o indirectamente mediante la respuesta inmunitaria del huésped mediada por linfocitos T citotóxicos (CTL). Los CTL inducen la apoptosis de las células infectadas en un intento de eliminar los reservorios de infección, un mecanismo que también destruye células tumorales y media el rechazo de trasplantes.
- Atrofia patológica de órganos parenquimatosis tras la obstrucción de un conducto: La oclusión de un conducto excretor (ej. estenosis del conducto pancreático o de Wirsung, parótida o uréter renal) condiciona una dilatación proximal, atrofia glandular progresiva y muerte celular por apoptosis, que evoluciona hacia una fibrosis difusa.
Cambios Morfológicos y Bioquímicos de la Apoptosis
Bajo el microscopio óptico y electrónico, las células apoptóticas exhiben rasgos morfológicos estructurales característicos que las diferencian de la desintegración celular de la necrosis:
- Reducción del tamaño celular (Encogimiento): La célula tiene un tamaño menor, el citoplasma se muestra densamente agregado y marcadamente eosinófilo (rojo brillante) en las tinciones de H&E, y las organelas se disponen de forma compacta.
- Condensación de la cromatina: Es la característica más típica y definitoria de la apoptosis. La cromatina se agrega en la periferia nuclear, situándose por debajo de la membrana interna del núcleo en forma de masas densas redondeadas u ovales de diversas formas.
- Formación de vesículas y cuerpos apoptóticos: La célula muestra inicialmente amplias deformaciones superficiales o ampollas (blebbing), las cuales se fragmentan de inmediato en cuerpos apoptóticos rodeados de membrana plasmática intacta que confinan fragmentos de núcleo y citosol denso.
Mecanismos Moleculares de la Apoptosis: Las Caspasas
La apoptosis se produce de forma exclusiva a través de la activación secuencial de una familia de enzimas proteolíticas denominadas caspasas. Reciben este nombre debido a que son cisteína-proteasas que contienen una cisteína en su sitio activo y escinden o cortan sus sustratos proteicos de forma específica en los residuos de aspartato.
Las caspasas se sintetizan constitutivamente en forma de proenzimas inactivas (zimógenos) y requieren sufrir una escisión enzimática catalítica para activarse; por lo tanto, la demostración de caspasas activas es el marcador definitivo de las células en apoptosis. El proceso molecular se divide en dos fases:
1. Vía Mitocondrial o Intrínseca de la Apoptosis
Es la responsable de la apoptosis en la mayor parte de las situaciones fisiológicas y patológicas del organismo. Se desencadena como resultado de un aumento en la permeabilidad de la membrana externa mitocondrial, lo que permite la fuga de moléculas proapoptóticas del espacio intermembrana hacia el citoplasma.
La mitocondria alberga al citocromo c, una proteína esencial para la cadena respiratoria productora de energía (ATP) cuando la célula está sana, pero que se convierte en una espada de doble filo: al liberarse al citosol, actúa como una señal de alarma que inicia el programa de suicidio. La permeabilización de la membrana externa mitocondrial (MOMP) está controlada de forma estricta por las interacciones de los más de 20 miembros de la familia proteica BCL2, dividida en tres grupos funcionales:
| Grupo de la Familia BCL2 | Miembros Principales | Estructura de Dominios | Función Biológica en la Mitocondria |
|---|---|---|---|
| Antiapoptósicas | BCL2, BCL-XL, MCL-1 | Poseen cuatro dominios (BH1-4) | Se sitúan en la membrana mitocondrial externa, citosol y RE; mantienen la impermeabilidad de la membrana, bloqueando la fuga del citocromo c. |
| Proapoptósicas (Efectores) | BAX, BAK | Poseen tres dominios (BH1-3) | Ante señales de daño, se activan, se oligomerizan dentro de la membrana mitocondrial externa y forman poros o canales que permiten la salida masiva de citocromo c. |
| Iniciadores (Sensores / Solo BH3) | BAD, BIM, BID, Puma, Noxa | Poseen un único dominio (solo el dominio BH3) | Se activan y regulan al alza por sensores de estrés, daño del ADN o falta de nutrientes; antagonizan a las proteínas antiapoptósicas y activan directamente a BAX/BAK. |
Mecanismo de Activación Caspásica Intrínseca: Una vez libre en el citoplasma, el citocromo c se une a la proteína adaptadora APAF-1 (Factor 1 activador de la apoptosis), formando un complejo macromolecular multimérico en forma de rueda denominado apoptosoma. El apoptosoma recluta y activa de forma autocatalítica a la caspasa 9 iniciadora. Adicionalmente, las proteínas mitocondriales Smac/DIABLO escapan al citosol para unirse a los IAP (Inhibidores fisiológicos de la apoptosis, encargados de bloquear inapropiadamente a la caspasa 3), neutralizándolos y permitiendo el inicio libre de la cascada caspásica.
2. Vía Extrínseca o de los Receptores de Muerte
Esta vía se inicia de forma directa en la superficie celular mediante la ocupación de los receptores de muerte de la membrana plasmática, miembros de la familia del receptor del factor de necrosis tumoral (TNF) que poseen un dominio citoplásmico homólogo conservado implicado en las interacciones proteicas, llamado dominio de muerte.
Los receptores mejor caracterizados son el TNFR1 y la proteína Fas (CD95). Cuando el ligando de Fas (FasL, expresado en la superficie de linfocitos T de defensa) se une a Fas, provoca la trimerización del receptor, reclutando a la proteína adaptadora FADD (Dominio de muerte asociado a Fas). FADD se une a la pro-caspasa 8 (o pro-caspasa 10), induciendo su escisión autocatalítica hacia caspasa 8 activa.
3. Fase de Ejecución Concomitante
Ambas vías (la intrínseca mediante la caspasa 9, y la extrínseca mediante las caspasas 8 y 10) convergen en la activación de la cascada de caspasas ejecutoras o efectoras, siendo la caspasa 3 (junto a la caspasa 6 y 7) la principal responsable. Las caspasas ejecutoras activan endonucleasas dependientes de caspasas que degradan el ADN nuclear en fragmentos del tamaño de un nucleosoma, y degradan de manera controlada las proteínas estructurales del citoesqueleto y la matriz nuclear.
Eliminación de las Células Apoptóticas por Fagocitosis
La formación de cuerpos apoptóticos descompone las células en fragmentos accesibles para los fagocitos. Las membranas de estos fragmentos sufren modificaciones químicas inmediatas que promueven su reconocimiento activo por los macrófagos, asegurando su ingesta antes de que pierdan su integridad de membrana y liberen el contenido celular:
- Inversión de la Fosfatidilserina: En las células sanas vivas, el fosfolípido fosfatidilserina se localiza restringido exclusivamente en la hoja interna (citoplasmática) de la bicapa lipídica de la membrana plasmática. En las células que sufren apoptosis, este lípido "se da la vuelta" (flip-flop) y se expresa de forma anómala en la capa externa o extracelular de la membrana, actuando como una señal universal de "cómeme" reconocida por receptores específicos de los macrófagos.
- Secreción de Factores Solubles: Las células que se encuentran muriendo secretan factores solubles de tipo quimiotáctico que reclutan y atraen activamente a los fagocitos hacia el escenario.
- Opsonización por Complemento: Los cuerpos apoptóticos pueden quedar recubiertos por anticuerpos naturales y proteínas del sistema del complemento circulante, de forma específica por la fracción C1q, la cual facilita su reconocimiento, ligando y rodamiento completo por los macrófagos para inducir su degradación lisosómica final.
¿Cuál de los siguientes miembros de la familia proteica BCL2 tiene como función principal formar canales o poros electrodensos en la membrana mitocondrial externa para permitir el escape del citocromo c hacia el citosol?
La apoptosis es un suicidio celular regulado mediado por caspasas, libre de inflamación tisular, caracterizado por la condensación cromatínica periférica, el encogimiento celular, la fragmentación en cuerpos apoptóticos y la inversión externa de la fosfatidilserina para inducir la fagocitosis.
Capítulo 2: Otras Vías de Muerte Celular y Mecanismos de la Autofagia
Al finalizar este capítulo, el estudiante identificará las características morfológicas y bioquímicas de la necroptosis y la piroptosis, y analizará de forma molecular las fases y funciones de la autofagia celular medida por los genes Atg y la proteína LC3.
Aunque la necrosis y la apoptosis constituyen los mecanismos de muerte celular clásicos y mejor definidos de la patología general, las investigaciones contemporáneas han demostrado la existencia de formas de muerte alternativas reguladas molecularmente que solapan características de ambas vías.
1. Necroptosis (Necrosis Programada)
La necroptosis constituye un híbrido biológico que comparte aspectos de la muerte por necrosis y por apoptosis. Morfológica y bioquímicamente se asemeja a la necrosis, ya que ambas se caracterizan por la pérdida masiva de ATP, la tumefacción hidrópica de la célula y sus orgánulos, la generación abundante de especies reactivas del oxígeno (ERO), la fuga de enzimas lisosómicas y, finalmente, la ruptura lítica de la membrana plasmática con la consiguiente liberación de DAMPs inflamatorios (como HMGB1) al espacio extracelular.
Sin embargo, mecánicamente se asemeja a la apoptosis porque se desencadena de forma activa por vías de transducción de señales genéticamente programadas (frecuentemente iniciadas por la unión de TNF al TNFR1 que recluta a las cinasas RIPK1 y RIPK3). Una diferencia diagnóstica crucial con la apoptosis es que las señales moleculares de la necroptosis no determinan la activación de las caspasas; por este motivo, recibe también el nombre de muerte celular programada independiente de las caspasas.
Importancia Fisiopatológica de la Necroptosis: Actúa como un mecanismo evolutivo de reserva en la defensa del huésped frente a ciertos virus oportunistas que codifican inhibidores biológicos de las caspasas en un intento de bloquear la apoptosis de la célula infectada (ej. citomegalovirus). En estados patológicos humanos, media la muerte tisular en la pancreatitis aguda, la esteatohepatitis, las lesiones por isquemia-reperfusión y enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson.
2. Piroptosis
Es una forma de muerte celular programada que se activa exclusivamente ante infecciones por microorganismos que ingresan al citoplasma celular. Los productos microbianos son reconocidos por receptores de la inmunidad innata citoplasmática, los cuales se ensamblan conformando un complejo multiproteico llamado inflamasoma.
La función del inflamasoma es activar a la caspasa 1 (enzima conversora de la interleucina 1), la cual escinde el precursor de la citocina proinflamatoria Interleucina 1 (-1), liberando su forma activa inductora de fiebre (de ahí el prefijo piro, que significa fiebre). La piroptosis cursa con hinchamiento celular y lisis de la membrana, liberando la citocina proinflamatoria para reclutar leucocitos masivos.
Mecanismos Moleculares de la Autofagia
La autofagia es un proceso adaptativo mediante el cual la célula se come su propio contenido (del griego auto, uno mismo, y fagia, comer). Consiste en el secuestro y transporte ordenado de materiales citoplasmáticos y orgánulos dañados hacia los lisosomas para su degradación enzimática. Es un mecanismo de supervivencia evolutivamente muy conservado: ante estados de privación de nutrientes o ayuno severo, las células famélicas sobreviven transformándose en caníbales de sí mismas y reciclando los contenidos digeridos para mantener la producción de metabolitos esenciales.
Fases de la Génesis del Autofagosoma
El proceso de la autofagia progresa a lo largo de las siguientes fases moleculares e histológicas coordinadas:
En este proceso se han identificado más de una docena de genes relacionados con la autofagia (genes Atg), cuyos productos proteicos son necesarios para la orquestación del proceso. Las claves ambientales de ayuno activan un complejo de iniciación de cuatro proteínas que promueve el reclutamiento jerárquico de las Atg.
El alargamiento y cierre de la membrana de aislamiento (fagóforo, derivado del RE, mitocondrias o membrana plasmática) depende de dos sistemas de conjugación similares a la ubicuitina que ligan de forma covalente el lípido fosfatidiletanolamina (PE) con la proteína LC3 (cadena ligera de la proteína asociada a microtúbulos 3). La conversión de LC3 libre a su forma unida a lípidos-PE insertada en la membrana es el marcador morfológico y analítico definitivo utilizado en el laboratorio para identificar células bajo autofagia activa.
Implicación de la Autofagia en Enfermedades Humanas
Aunque actúa primordialmente como un mecanismo de supervivencia protector en células atróficas, la alteración o desregulación de la autofagia media de forma directa en la fisiopatología de diversas entidades clínicas:
- Cáncer: Ejerce un papel dual; puede actuar como una defensa supresora tumoral al eliminar orgánulos dañados productores de radicales libres, pero también puede fomentar el crecimiento y supervivencia de las células cancerosas en el centro de tumores sólidos hipóxicos y carentes de nutrientes, protegiéndolas de la quimioterapia.
- Trastornos Neurodegenerativos: Se asocian estrechamente a la pérdida del recambio de orgánulos y a la acumulación de agregados proteicos anómalos insolubles que aparecen con el envejecimiento celular. La enfermedad de Alzheimer se caracteriza por una alteración intrínseca en la maduración del autofagosoma, acelerando la muerte neuronal; en la enfermedad de Huntington, la proteína huntingtina mutada altera mecánicamente la función de reconocimiento selectivo de la autofagia.
- Enfermedades Infecciosas: La autofagia selectiva de patógenos internos (denominada xenofagia) permite degradar enzimáticamente micobacterias, Shigella y el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1), trasladando además sus péptidos hacia las vías del MHC de presentación de antígenos. La deleción experimental de los genes Atg5 de forma específica en los macrófagos incrementa radicalmente la susceptibilidad del huésped a desarrollar tuberculosis destructiva fulminante.
- Enfermedad Inflamatoria Intestinal: Estudios pangenómicos de asociación han vinculado de manera sólida el desarrollo de la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa con polimorfismos de nucleótido único (SNP) localizados en el gen relacionado con la autofagia ATG16L1.
¿Qué marcador molecular e histológico, caracterizado por unirse covalentemente al lípido fosfatidiletanolamina en la membrana vacuolar, permite identificar de forma certera la activación del proceso de autofagia celular en un corte de tejido?
La necroptosis es una necrosis programada independiente de caspasas; la piroptosis activa el inflamasoma y la caspasa 1 para liberar interleucinas febriles; y la autofagia (marcada por LC3) es una ruta de canibalismo celular adaptativo cuya desregulación se vincula al Alzheimer, Crohn y cáncer.
Capítulo 3: Mecanismos Generales de Lesión Celular y Daño Mitocondrial
Al finalizar este capítulo, el estudiante analizará los principios generales que rigen la vulnerabilidad de la lesión celular, explicará las consecuencias patológicas de la depleción de ATP y describirá el papel central de la disfunción mitocondrial en las vías que conducen a la necrosis y la apoptosis.
Las alteraciones moleculares y bioquímicas que conducen a la lesión y muerte de una célula responden a un conjunto de principios generales interconectados:
- Dependencia de la Dosis y Duración: La respuesta celular frente a un estímulo lesivo específico depende estrictamente de la naturaleza del agente, la duración de la exposición y la intensidad o dosis de la agresión. Períodos breves de isquemia o dosis bajas de una toxina química causan daños reversibles corregibles, pero una isquemia prolongada o dosis masivas de la misma toxina inducen muerte celular instantánea por lesión irreversible.
- Dependencia del Tipo y Estado Celular: Las consecuencias finales de la agresión celular dependen del tipo de célula afectada, su estado nutricional previo, su estatus hormonal y sus demandas metabólicas específicas.
- Ejemplo de vulnerabilidad tisular diferencial: Ante la privación del riego sanguíneo y la hipoxia, una célula del músculo esquelético de la pierna entra en un estado de reposo metabólico y es capaz de sobrevivir sana por horas; por el contrario, los miocardiocitos del músculo cardíaco carecen de esa opción de reposo y sufren daño irreversible rápido, siendo las neuronas corticales las más vulnerables del organismo.
- Activación de Mecanismos Simultáneos: Un único estímulo nocivo activa simultáneamente múltiples mecanismos bioquímicos interconectados que lesionan las dianas celulares. Las cuatro dianas intracelulares más vulnerables y principales de los estímulos nocivos son las mitocondrias, las membranas celulares, la maquinaria de síntesis y secreción de proteínas (RE) y el ADN nuclear.
Fisiopatología del Daño y Disfunción Mitocondrial
Las mitocondrias son los orgánulos esenciales que actúan como los árbitros definitivos de la vida y la muerte celular. Contienen su propio ADN circular y son capaces de ejecutar de forma autónoma la replicación, transcripción y traducción genética. Las mitocondrias sufren lesiones graves ante el aumento del calcio (Ca^{2+}) citosólico, la agresión por especies reactivas del oxígeno (ERO/estrés oxidativo), la peroxidación lipídica y la privación de oxígeno.
Consecuencias de la Depleción Crónica de ATP
El agotamiento de los almacenes celulares de trifosfato de adenosina (ATP) es la causa fundamental que impulsa la muerte celular por necrosis. El ATP se sintetiza mediante dos vías alternativas: la fosforilación oxidativa mitocondrial (dependiente de oxígeno) y la vía glucolítica anaeróbica (que genera ATP en ausencia de oxígeno consumiendo glucosa o glucógeno tisular, produciendo ácido láctico y disminuyendo el pH). Los tejidos con alta capacidad glucolítica (ej. el hígado) sobreviven a la hipoxia significativamente mejor que los tejidos con capacidad glucolítica limitada (ej. el encéfalo).
La caída de los niveles de ATP por debajo del 5% al 10% de las concentraciones fisiológicas normales altera de forma extensa los siguientes sistemas esenciales:
- Fracaso de la Bomba de Sodio (Na^+-K^+): Al detenerse este sistema de transporte activo dependiente de energía, el sodio se acumula masivamente en el interior del citosol y el potasio sale de la célula. La ganancia neta de solutos determina la entrada masiva de agua por ósmosis, lo que provoca la tumefacción celular, la pérdida de las microvellosidades, la formación de protrusiones superficiales y la dilatación hidrópica del retículo endoplásmico, siendo esta la primera manifestación visible de la lesión celular.
- Alteración del Metabolismo Energético: La parada de la fosforilación oxidativa mitocondrial acumula adenosina difosfato (ADP), estimulando la glucólisis anaeróbica para intentar producir energía. Esto agota rápidamente las reservas de glucógeno y acumula ácido láctico, disminuyendo el pH intracelular, lo que provoca la agregación y formación de grumos densos de la cromatina nuclear.
- Desprendimiento de los Ribosomas: El agotamiento prolongado de ATP altera la estabilidad estructural del RER, provocando el desprendimiento físico de los ribosomas y la separación de los polisomas, lo que se traduce en una parada drástica de la síntesis proteica celular con el consecuente depósito intracelular de lípidos.
¿Cuál es la consecuencia directa de la apertura del poro de transición de la permeabilidad mitocondrial (MPT) inducida por el aumento de calcio citosólico e isquemia?
La disfunción mitocondrial comanda el destino celular: el colapso del potencial de membrana abre el poro MPT y agota el ATP (induciendo el fallo de la bomba de sodio, tumefacción celular y muerte por necrosis); alternativamente, la apertura de canales por BAX/BAK libera citocromo c, iniciando la cascada regulada de la apoptosis.