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Neoplasias IV

Capítulo 1: Biología, Crecimiento y Nomenclatura de las Neoplasias

Al finalizar este estudio, se comprenderá la definición de neoplasia, el concepto de tumor desde una perspectiva funcional y estructural, la naturaleza clonal del crecimiento tumoral y las reglas fundamentales que rigen la nomenclatura oncológica en patología.

El cáncer no es un trastorno único, sino una constelación de múltiples entidades patológicas que comparten una alteración profunda en la regulación del crecimiento celular. La neoplasia (del griego neo: nuevo, plasma: formación) se define actualmente como un trastorno genético del crecimiento, donde mutaciones adquiridas —o en menor frecuencia heredadas— afectan a una célula madre y a toda su descendencia clonal, otorgándoles autonomía proliferativa.

Estructura Bifásica: Parénquima y Estroma

Todo tumor está compuesto por dos componentes estructurales indisociables:

  1. Parénquima: Formado por las células neoplásicas que sufren la transformación maligna. Determina el comportamiento biológico del tumor y su clasificación histológica.
  2. Estroma reactivo: Tejido de sostén no neoplásico compuesto por tejido conjuntivo, vasos sanguíneos, nervios y células del sistema inmunitario. Es crítico recordar que el crecimiento tumoral depende críticamente del estroma para obtener irrigación (angiogenia) y soporte estructural.

Diferenciación y Anaplasia

La diferenciación es el grado de semejanza morfológica y funcional entre las células neoplásicas y las células normales del tejido de origen.

  • Tumores bien diferenciados: Las células tumorales son casi indistinguibles de las normales.
  • Anaplasia: Es la ausencia de diferenciación, considerada el marcador morfológico más predictivo de malignidad agresiva.

Criterios Morfológicos de Anaplasia

Las células anaplásicas presentan alteraciones citológicas que denotan malignidad:

  • Pleomorfismo: Variación en el tamaño y forma de células y núcleos.
  • Hipercromasia: Núcleos grandes y oscuros (por exceso de ADN) con una relación núcleo:citoplasma alterada (de 1:1 en vez de 1:4 o 1:6).
  • Mitosis atípicas: Figuras mitóticas anormales (husos multipolares) indicativas de inestabilidad genómica.
  • Pérdida de la polaridad: Crecimiento anárquico sin respeto a las membranas basales o la estratificación normal.

Ojo con las mitosis: La simple presencia de mitosis (proliferación) no equivale a malignidad. Las mitosis fisiológicas son comunes en tejidos de recambio rápido (epitelio intestinal). Lo que indica malignidad son las mitosis atípicas (tripolares, cuadripolares).

Nomenclatura Oncológica

La clasificación se rige por el sufijo -oma (benignos) o las denominaciones sarcoma/carcinoma (malignos).

Tejido de OrigenBenignosMalignos
FibroblastoFibromaFibrosarcoma
AdipocitoLipomaLiposarcoma
CondrocitoCondromaCondrosarcoma
OsteocitoOsteomaOsteosarcoma
Epitelio GlandularAdenomaAdenocarcinoma
Epitelio EscamosoPapiloma escamosoCarcinoma epidermoide

Excepciones consagradas (¡Cuidado!): Algunos términos terminan en -oma pero son malignos: Melanoma, Linfoma, Seminoma, Hepatoma (Carcinoma hepatocelular) y Mesotelioma.

La neoplasia es una proliferación clonal autónoma. La benignidad se define por localización y diferenciación, mientras que la malignidad se define por anaplasia (mitosis atípicas, pleomorfismo nuclear) e invasión.

Capítulo 2: Invasión, Metástasis y Vías de Diseminación

Al finalizar este capítulo, el estudiante entenderá por qué la invasión y la metástasis son los criterios definitivos de malignidad, diferenciará las rutas de diseminación (siembra directa, linfática y hematógena), y analizará la importancia de la angiogenia en la progresión tumoral.

La invasión y la metástasis son las propiedades biológicas que diferencian de manera estricta a una neoplasia maligna de una benigna. La metástasis se define como la presencia de implantes tumorales que carecen de continuidad física con el tumor primario.

Vías de Diseminación

  1. Siembra de cavidades corporales: Invasión de cavidades naturales como la pleura o el peritoneo, característica de los carcinomas ováricos.
  2. Diseminación linfática: La vía más frecuente para los carcinomas. El tumor sigue los canales de drenaje natural, siendo la biopsia del ganglio centinela un paso clave para el pronóstico y estadificación.
  3. Diseminación hematógena: Ruta preferente de los sarcomas y también utilizada por carcinomas. Las células penetran en venas (de menor resistencia) y viajan a lechos capilares distantes, colonizando preferentemente el hígado y los pulmones debido al filtrado sanguíneo obligatorio.

Excepciones de malignidad: No todas las neoplasias malignas metastatizan con facilidad; ejemplos clásicos son los carcinomas de células basales (piel) y la gran mayoría de los gliomas (SNC), que aunque son malignos localmente, rara vez alcanzan sitios distantes.

¿Qué vía de diseminación es la más frecuente para los carcinomas y cuál es el ganglio centinela?

La metástasis es el sello de malignidad. Se diseminan por siembra (carcinomas), vía linfática (principalmente carcinomas) o hematógena (predominante en sarcomas, con tropismo hepático y pulmonar).