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Enfermedades Infecciosas

Guía de Estudio Completa: Patogenia de las Enfermedades Infecciosas

Al finalizar esta unidad, el lector comprenderá los principios fundamentales de la patogenia microbiana, las barreras anatómicas y vías de entrada, los mecanismos mediante los cuales los virus y las bacterias causan lesiones tisulares, las estrategias de evasión inmunitaria y los patrones de respuesta inflamatoria morfológica en los tejidos del huésped.

1. Vías de Penetración e Infección Microbiana

A pesar del uso global de vacunas y antibióticos, las enfermedades infecciosas representan una causa de mortalidad masiva en pacientes ancianos, inmunodeprimidos o con comorbilidades en países desarrollados, y constituyen la mitad de las causas principales de muerte en países de bajos ingresos, afectando de manera desproporcionada a la población infantil mediante infecciones respiratorias, diarreas y paludismo.
Los microorganismos patógenos poseen niveles de virulencia muy variables y se adquieren a través de personas, animales, insectos vectores o el medio ambiente. No pertenecen a la flora comensal normal (microbioma), la cual ocupa nichos microambientales específicos de manera pacífica para bloquear de forma competitiva a los patógenos potenciales. Sin embargo, si las defensas del huésped se debilitan, los comensales pueden transformarse en patógenos oportunistas letales.
Para consolidar una infección, los microbios deben romper las barreras epiteliales o mucosas del cuerpo ingresando por la piel, el tubo digestivo, el aparato respiratorio o la vía urogenital.

Mecanismos de Barrera y Causas de Fallo Local

LocalizaciónDefensas Locales PrincipalesMecanismo de Fallo / ElusiónEjemplos de Patógenos
PielQueratina intacta, pH bajo, ácidos grasos antimicrobianos, defensinas.Traumatismos, quemaduras, punciones, agujas, picaduras de vectores.S. aureus, P. aeruginosa, Virus de la Fiebre Amarilla, Schistosoma.
Tubo DigestivoÁcido gástrico, moco luminal, enzimas pancreáticas, bilis, IgA, peristaltismo.Resistencia al ácido (quistes/huevos), virus sin cubierta, alteración por antibióticos.Vibrio cholerae, Norovirus, Shigella, Clostridioides difficile.
Aparato RespiratorioAclaramiento mucociliar, macrófagos alveolares residentes.Adhesión por hemaglutininas, toxinas anticiliares, supervivencia intracelular.Virus de la gripe, Bordetella pertussis, Mycobacterium tuberculosis.
Aparato GenitourinarioFlujo miccional (lavado mecánico), pH ácido vaginal por lactobacilos.Adhesión urotelial por pili, destrucción de la flora por antibióticos, coito.Escherichia coli, Candida albicans, Neisseria gonorrhoeae, Sífilis.

El pH estomacal es un filtro biológico potentísimo. La neutralización artificial de las secreciones ácidas gástricas incrementa la capacidad infectiva de bacterias sensibles al ácido como Vibrio cholerae hasta en 10.000 veces.

Transmisión Vertical (Madre a Hijo)

Los patógenos emplean tres vías principales para transmitirse de la madre a la descendencia:

  • Placentario-fetal: Ocurre durante la gestación. Las consecuencias dependen de la edad gestacional. Por ejemplo, el virus de la rubéola causa malformaciones cardíacas, cataratas o sordera si infecta en el primer trimestre, pero apenas genera daños si ocurre en el tercero.
  • Durante el parto: Contacto directo con microbios al cruzar el canal vaginal (ej. conjuntivitis neonatal por Chlamydia o N. gonorrhoeae).
  • Posnatal (Leche materna): Vía de contagio para virus como el VIH, el virus de la hepatitis B (VHB) y el citomegalovirus.

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2. Diseminación Microbiana Sistémica

Una vez establecida la infección, algunos microorganismos se quedan confinados localmente, mientras que otros invaden los tejidos contiguos utilizando enzimas degradativas o migran a distancia empleando tres vías anatómicas clave:

(Vías de entrada y diseminación de los microbios en el cuerpo humano a través de los sistemas circulatorio, linfático y nervioso)

  • Vía Linfática y Sanguínea (Hematógena): Es la vía más común y eficaz. El patógeno drena a los vasos linfáticos y ganglios regionales, accediendo finalmente a la sangre. Puede viajar libre en el plasma o dentro de células inmunitarias (como M. tuberculosis transportado por macrófagos). La diseminación hematógena permite al microorganismo alcanzar cualquier órgano diana.
  • Vía Nerviosa (Axonal): Ciertos virus con tropismo neural infectan las terminaciones de los nervios periféricos y se desplazan mediante transporte intracelular retrógrado a través de los axones hacia el sistema nervioso central. Los ejemplos característicos son el virus de la rabia, el de la poliomielitis y el virus de la varicela-zóster.

3. Mecanismos de Lesión Celular y Tisular

Los microorganismos dañan los tejidos combinando acciones destructivas directas con la inducción de respuestas defensivas desmedidas en el propio huésped.

3.1 Mecanismos de Lesión Vírica (Citopatogenicidad)

Los virus son parásitos intracelulares obligados que dañan las células del huésped mediante los siguientes mecanismos principales:

  1. Efecto citopático directo: Lisis celular masiva al interferir con la síntesis de macromoléculas vitales (ARN o proteínas celulares), o bien mediante la acumulación de proteínas víricas tóxicas o la inducción de fusión celular (formación de sincitios).
  2. Inducción de la respuesta inmunitaria citotóxica: El virus no destruye la célula directamente, sino que sus antígenos son expuestos en la superficie celular acoplados a moléculas del CPH de clase I. Los linfocitos T citotóxicos CD8+ o las células NK destruyen a la célula infectada para detener la replicación viral. (Ejemplo: la necrosis de hepatocitos en infecciones crónicas por VHB o VHC es causada por la respuesta inmune y no por el virus en sí) .
  3. Transformación neoplásica: Ciertos virus integran sus oncogenes en el genoma celular o inhiben proteínas supresoras de tumores del huésped (como p53 o Rb), induciendo una proliferación descontrolada (infecciones víricas transformantes como el Virus de Epstein-Barr - VEB o el Virus del Papiloma Humano - VPH).

3.2 Mecanismos de Lesión Bacteriana (Virulencia)

La lesividad de las bacterias depende de su capacidad de adhesión a las células, invasión tisular y, fundamentalmente, de la producción de toxinas.

  • Factores de Adhesión (Pili o Fibrillas): Estructuras filamentosas bacterianas cuyos extremos constan de subunidades de proteínas altamente variables que definen el tropismo tisular. Por ejemplo, las cepas de E. coli uropatógenas usan sus pili para unirse específicamente a los receptores D-manosilados de la vejiga evitando ser arrastradas por la micción.
  • Endotoxinas: El lipopolisacárido (LPS) es un componente estructural esencial de la membrana externa de las bacterias gramnegativas. El componente lipídico (Lípido A) se une al receptor celular TLR4 en macrófagos y células endoteliales, desencadenando una secreción masiva de citocinas proinflamatorias (TNF, IL-1). En concentraciones masivas, induce vasodilatación sistémica generalizada, daño endotelial difuso y el desarrollo de un shock séptico.
  • Exotoxinas: Proteínas activas secretadas al medio extracelular por bacterias grampositivas o gramnegativas. Se dividen según su funcionamiento:
    • Toxinas de actividad enzimática degradativa: Enzimas como proteasas, fosfolipasas o hialuronidasas que destruyen directamente las membranas de las células del huésped o disuelven la matriz tisular (ej. la α\alpha-toxina de Clostridium perfringens que provoca mionecrosis y gangrena gaseosa).
    • Toxinas alteradoras de vías de señalización (Toxinas A-B): Constan de una subunidad B que se fija al receptor de membrana facilitando la internalización de la subunidad A, la cual posee actividad enzimática intracelular que altera funciones celulares clave (ej. la toxina diftérica que inhibe la síntesis de proteínas, o la toxina colérica que sobreactiva el AMPc provocando diarrea secretora masiva).
    • Superantígenos: Proteínas que puentean de forma inespecífica las moléculas del CPH de clase II y los receptores de los linfocitos T (TCR). Al activar simultáneamente hasta al 20% de todos los linfocitos T del cuerpo de forma indiscriminada, gatillan una tormenta de citocinas responsable del síndrome del shock tóxico (característico de infecciones por Staphylococcus aureus).

4. Estrategias de Evasión Inmunitaria de los Microbios

Para replicarse con éxito y transmitirse a nuevos huéspedes, los microorganismos han desarrollado mecanismos moleculares para neutralizar la inmunidad innata y adaptativa:

  • Variación Antigénica: Modificación constante de los antígenos de superficie para evadir los anticuerpos previamente desarrollados por el huésped (ej. los virus de la gripe cambian sus hemaglutininas mediante derivación o salto antigénico).
  • Resistencia a la Fagocitosis: Producción de cápsulas de polisacáridos gruesas que enmascaran los componentes de la pared bacteriana, impidiendo que los receptores de los fagocitos reconozcan al microbio o bloqueando el depósito del complemento (ej. Streptococcus pneumoniae).
  • Evasión de la Destrucción Intracelular: Bloqueo de la maduración lisosómica. Mycobacterium tuberculosis inhibe directamente la fusión entre el fagosoma y el lisosoma para vivir dentro del macrófago, mientras que Listeria monocytogenes secreta enzimas que destruyen la membrana del fagosoma para escapar libres al citosol celular.
  • Interferencia en la Presentación de Antígenos: Virus de ADN como el virus del herpes simple (VHS), el citomegalovirus (CMV) y el virus de Epstein-Barr (VEB) expresan proteínas que secuestran o degradan las moléculas del CPH de clase I y clase II, impidiendo que los linfocitos T CD8+ y T CD4+ reconozcan las células infectadas.
  • Inactivación del Interferón (IFN): Diversos virus sintetizan receptores "señuelo" solubles para bloquear el IFN-α\alpha/β\beta o bloquean la vía de señalización JAK/STAT celular, anulando el estado antiviral inducido por las citocinas.
  • Agotamiento de los Linfocitos T: En infecciones productivas crónicas (VIH, VHB, VHC), la estimulación antigénica persistente provoca que los linfocitos T expresen de forma crónica el receptor de control PD-1 (proteína de muerte celular programada 1), perdiendo su potencia citotóxica y efectora gradualmente.

5. Patrones Morfológicos de Respuesta Inflamatoria

Frente a la inmensa diversidad molecular de agentes infecciosos, el cuerpo humano responde histológicamente mediante un número limitado de patrones morfológicos tisulares. El tipo de patrón depende de la naturaleza del patógeno y del estado inmunitario del huésped.

  • Características Histológicas: Marcado aumento de la permeabilidad vascular con acumulación masiva de neutrófilos necróticos y viables, edema y detritos celulares, dando lugar a la formación de pus e infiltrados densos.
  • Fisiopatología: Las bacterias extracelulares piógenas activan de manera intensa la quimiotaxis de polimorfonucleares. Si la destrucción tisular local es extensa y se delimita por fibrosis, se consolida un absceso.
  • Patógenos Típicos: Bacterias Grampositivas como Staphylococcus aureus y Streptococcus pyogenes, o bacterias Gramnegativas como Neisseria gonorrhoeae.

¡Error en el diagnóstico histológico! En pacientes con neutropenia grave (recuento de neutrófilos sumamente bajo), las bacterias piógenas no inducirán un patrón de inflamación supurativa con pus. En su lugar, provocarán una rápida necrosis tisular extensa y fulminante debido a la ausencia física de glóbulos blancos para combatir la agresión.

¿Qué patrón de respuesta inflamatoria se caracteriza por la agregación focal de macrófagos activados con aspecto epitelioide en respuesta a gérmenes resistentes a la degradación?

La gravedad de una enfermedad infecciosa se rige por la capacidad del microorganismo de franquear barreras anatómicas, eludir estratégicamente la inmunidad innata o adaptativa y lesionar directamente las células del huésped, lo cual se traduce en patrones morfológicos tisulares específicos interpretados en la patología diagnóstica.