Study material
Fisica cuántica: Quarks
Introducción a la física de quarks
El modelo de quarks es la teoría fundamental que explica la estructura interna de los hadrones, partículas compuestas por quarks unidos por la interacción nuclear fuerte. Este capítulo establece las bases históricas y conceptuales para comprender por qué los quarks son los constituyentes últimos de la materia hadrónica.
A mediados del siglo XX, el descubrimiento de una "zoo" de partículas —mesones y bariones— planteó un problema de clasificación. En 1964, Murray Gell-Mann y, de forma independiente, George Zweig, propusieron que estas partículas no eran elementales, sino que estaban formadas por entidades más fundamentales. Gell-Mann acuñó el término "quark", tomado de la novela Finnegans Wake de James Joyce.
La idea revolucionaria fue que los hadrones no son un conjunto caótico de partículas, sino que se organizan en familias según los quarks que los componen. Este enfoque unificador, análogo a la tabla periódica de los elementos, permitió predecir la existencia de nuevas partículas antes de ser observadas.
Los quarks poseen una propiedad única: la carga de color, que es la fuente de la interacción fuerte. Esta carga tiene tres valores posibles: rojo, verde y azul. La combinación de colores en un hadrón debe dar como resultado un estado incoloro o "blanco", un principio conocido como confinamiento del color.
Al finalizar este capítulo, el lector podrá:
- Describir el origen histórico del modelo de quarks y su necesidad.
- Identificar los seis sabores de quarks y sus propiedades fundamentales.
- Explicar el concepto de carga de color y su papel en la interacción fuerte.
- Relacionar los quarks con los hadrones que forman (bariones y mesones).
El modelo de quarks es una parte esencial del Modelo Estándar de la física de partículas, que describe tres de las cuatro fuerzas fundamentales y todas las partículas elementales conocidas.
¿Quién propuso independientemente el modelo de quarks junto con Murray Gell-Mann?
Sabores de quarks y números cuánticos
Existen seis sabores de quarks, organizados en tres generaciones de pares. Cada quark tiene propiedades intrínsecas que lo definen: masa, carga eléctrica, espín y números cuánticos de sabor como la extrañeza, encanto, belleza y verdad.
| Generación | Sabor | Símbolo | Carga eléctrica (e) | Masa aproximada (MeV/c²) |
|---|---|---|---|---|
| 1ª | Up (arriba) | u | +2/3 | 2.3 |
| 1ª | Down (abajo) | d | -1/3 | 4.8 |
| 2ª | Charm (encanto) | c | +2/3 | 1275 |
| 2ª | Strange (extraño) | s | -1/3 | 95 |
| 3ª | Top (cima) | t | +2/3 | 173210 |
| 3ª | Bottom (fondo) | b | -1/3 | 4180 |
Los quarks de la primera generación (up y down) son los más ligeros y estables, constituyendo la materia ordinaria (protones y neutrones). Las generaciones segunda y tercera son inestables y solo se producen en entornos de alta energía, como aceleradores de partículas o el universo primitivo.
Es un error común pensar que los quarks "up" y "down" son los únicos que existen en la naturaleza. Los quarks pesados (charm, strange, top y bottom) son fundamentales para comprender ciertos procesos de desintegración y la violación de simetrías. El quark top es tan masivo que se desintegra antes de hadronizar.
Cada quark tiene un número bariónico , lo que implica que tres quarks forman un barión con , y un antiquark tiene . El espín de todos los quarks es , por lo que son fermiones, y obedecen el principio de exclusión de Pauli.
La extrañeza (no confundir con el espín) es un número cuántico asociado al quark strange, con valor . El encanto es para el quark charm, y la belleza (o bottomness) es para el bottom. El quark top no tiene un número cuántico de sabor asociado en la práctica debido a su rapidísima desintegración.
Un mesón está formado por un quark y un antiquark. ¿Cuál es su número bariónico total?
La carga de color y la cromodinámica cuántica (QCD)
La carga de color es la propiedad que permite a los quarks interactuar mediante la fuerza fuerte. Existen tres colores, que se denominan rojo, verde y azul. Los antiquarks poseen anticolores: antirrojo, antiverde y antiazul.
La teoría que describe la interacción fuerte entre quarks es la Cromodinámica Cuántica (QCD, por sus siglas en inglés). Esta teoría es una teoría de gauge basada en el grupo de simetría , donde el subíndice denota el color. Los mediadores de esta interacción son los gluones, que son partículas sin masa, con espín 1 (bosones vectoriales) y que también poseen carga de color.
A diferencia de los fotones en el electromagnetismo, que no tienen carga eléctrica, los gluones tienen carga de color, lo que les permite interactuar entre sí. Esto da lugar a propiedades únicas de la QCD, como el confinamiento y la libertad asintótica.
- Confinamiento: No es posible aislar un quark o un gluón libre. La fuerza entre quarks aumenta con la distancia, a diferencia de la fuerza electromagnética que disminuye. Al intentar separar un par quark-antiquark, la energía del campo se vuelve tan grande que se crea un nuevo par quark-antiquark del vacío, formando hadrones y evitando que los quarks se liberen.
- Libertad asintótica: A distancias muy cortas (altas energías), la constante de acoplamiento fuerte se vuelve pequeña, y los quarks se comportan casi como partículas libres. Este fenómeno, descubierto por David Gross, Frank Wilczek y David Politzer, permitió el desarrollo de la QCD y les valió el Premio Nobel en 2004.
La constante de acoplamiento fuerte, denotada como , no es constante, sino que varía con la escala de energía. Esta variación es descrita por la ecuación del grupo de renormalización.
El potencial de interacción entre quarks se puede modelar como una combinación de un término de Coulomb (a corta distancia) y un término lineal (a larga distancia), que produce el confinamiento:
Donde es la tensión de la cuerda, un parámetro de la QCD que mide la energía por unidad de longitud del tubo de flujo de color entre los quarks.
No confundir la carga de color con el sabor. El sabor (up, down, etc.) es una propiedad que distingue a los distintos tipos de quarks, mientras que el color es una propiedad de interacción que todos los quarks poseen, independientemente de su sabor.
Combinación de quarks: Bariones y Mesones
Todos los hadrones se forman combinando quarks y antiquarks de manera que el estado resultante sea incoloro o "blanco" (singlete de color). Esto se logra mediante dos combinaciones fundamentales:
-
Bariones: Compuestos por tres quarks (). La combinación de los tres colores (rojo, verde, azul) da como resultado un estado blanco.
- Ejemplo: El protón está formado por dos quarks up y un quark down (). El neutrón está formado por un quark up y dos quarks down ().
- Existen también bariones con quarks pesados, como el () o el ().
-
Mesones: Compuestos por un quark y un antiquark (). Un color y su correspondiente anticolor se anulan para dar un estado blanco.
- Ejemplo: El pión () y el pión (). El mesón () está formado por un quark charm y su antiquark.
La combinación de quarks no solo determina el tipo de hadrón, sino también sus propiedades observables, como la carga eléctrica y la extrañeza.
El protón tiene carga . Con la composición , la carga total es:
Su número bariónico es .
Regla de oro: Todo hadrón debe ser un singlete de color. Las únicas combinaciones permitidas son (mesón) y (barión). Combinaciones como o están prohibidas en el modelo estándar.
Un mesón está formado por un quark strange y un antiquark up. ¿Cuál es su símbolo y qué extrañeza tiene?
Para determinar la carga de un hadrón, basta con sumar las cargas de los quarks que lo componen. Esta es una herramienta poderosa para identificar partículas desconocidas en experimentos.
Estructura interna del protón y funciones de distribución
El protón no es una simple colección de tres quarks estáticos (los llamados quarks de valencia). En su interior, existe un "mar" virtual de pares quark-antiquark () y gluones, que son constantemente emitidos y absorbidos. Estos quarks del mar contribuyen a la masa y al espín del protón.
El espín del protón es . Inicialmente, se pensaba que este espín provenía de los tres quarks de valencia. Sin embargo, el experimento del European Muon Collaboration (EMC) en 1988 demostró que la contribución de los quarks al espín del protón es mucho menor de lo esperado, aproximadamente un 30%. Este es el conocido "problema del espín del protón", que sigue siendo un área activa de investigación. La mayor parte del espín proviene del momento angular orbital de los quarks y los gluones.
La distribución de los quarks dentro del protón se describe mediante funciones de distribución de partones (PDFs). Estas funciones, denotadas como , dan la probabilidad de encontrar un quark de un sabor específico con una fracción del momento total del protón (donde es el parámetro de Bjorken).
En los experimentos de dispersión inelástica profunda, como los realizados en el acelerador HERA, los electrones o muones se dispersan con los quarks del protón. La sección eficaz de dispersión está relacionada con las PDFs.
Donde es la función de estructura, es la carga del quark de sabor , y y son las distribuciones de quarks y antiquarks.
El mar de quarks está dominado por pares y , pero también contiene pares , y, en menor medida, . La distribución de quarks extraños en el mar es una importante prueba de la QCD.
Un error conceptual frecuente es imaginar los quarks dentro del protón como esferas duras y bien definidas. En realidad, están descritos por funciones de onda cuánticas y sus propiedades (masa, espín) están distribuidas en el espacio-tiempo, lo que da lugar al concepto de masa constituyente del quark, que es mucho mayor que su masa "desnuda" o actual.
Estados excitados y hadrones exóticos
El modelo de quarks no solo predice los estados fundamentales (bariones y mesones), sino también sus excitaciones, conocidas como resonancias. Estas son partículas inestables que se desintegran rápidamente mediante la interacción fuerte.
Los estados excitados se clasifican según su espín, paridad y momento angular orbital entre los quarks. La espectroscopia de bariones y mesones es análoga a la espectroscopia atómica, pero con una estructura de color más compleja. Se utilizan los diagramas de Singapur para clasificar estas resonancias.
Además de los mesones y bariones convencionales, el modelo de quarks permite la existencia de estados exóticos, que no son meros pares o tripletes . Los más estudiados son:
- Tetraquarks: Estados formados por cuatro quarks ().
- Pentaquarks: Estados formados por cinco quarks ().
- Glueballs: Estados formados exclusivamente por gluones, sin quarks de valencia.
- Híbridos: Estados formados por un par y un gluón excitado.
En los últimos años, experimentos como LHCb, Belle y BESIII han encontrado evidencias de varios de estos estados exóticos, confirmando las predicciones de la QCD y abriendo una nueva ventana al estudio de la interacción fuerte en el régimen no perturbativo.
El pentaquark descubierto por LHCb
En 2015, el experimento LHCb en el CERN anunció el descubrimiento de un pentaquark, denominado . Se observó en la desintegración . Su composición se interpreta como , es decir, un estado ligado de un protón y un mesón .
El estudio de los hadrones exóticos es crucial para entender cómo la QCD confina los quarks y cómo emergen las estructuras complejas a partir de los grados de libertad fundamentales.
¿Qué experimento anunció el descubrimiento del pentaquark ?